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AMALGAMA #31: No seríamos las mismas

By 7 mayo, 2019 mayo 14th, 2019 No Comments
Tina Fey

Plataformas como Amazon o Netflix saturan a nuevas y repescan series como Friends o, la no tan lejana, 30 Rock. Ante las cansinas Big Bang o Cómo Conocí a Vuestra Madre ilustró la vida de una guionista de televisión, era otro universo. Creada, dirigida y protagonizada por Tina Fey, a través de su álter ego Liz Lemon, se parodian los entresijos de la industria del entretenimiento.

Metaficción, ingente cantidad de referencias culturales a la televisión americana, chistes muy malos, traumas y sketches vertiginosos. Como Community, frente al éxito mediocre en audiencia, se quedó por la fuerza del leal grupo de fanáticos. En España solo se llegaron a emitir tres temporadas, suficientes consagrar a Lemon como icono feminista. En contraposición, la mayoría de comedias de situación más populares que encasquillan a las mujeres dentro del humor.

Mientras continúa este rol renqueante, qué curioso encontrar tantos cantos en la comunicación sobre una época dorada para nosotras. Megan Koester conceptualiza este suceso como clickbait en su artículo Por qué apesta ser mujer en la comedia. Y choca con la visión en primera persona de Fey, primera jefa de guionistas del Saturday Night Live ( SNL): “Si estás dispuesto a mirar, los hombres siguen haciendo más dinero por un montón de basura, mientras que las mujeres son timadas haciendo un trabajo increíble por menos” (Town and Country).

Recalcando con incredulidad que una mujer haga reír, señalando sus tetas e ilustrando masturbarse con ellas. Esta es la introducción con la que daban pie a la actriz Ardyn Miren. La cómica transmite su frustración, incredulidad y pasión por su profesión bajo el titular de Your Idea Of Comedy Is My Idea Of Creepy.

Tras el lodo, es todavía más inquietante estrellarse contra dudar sobre la comicidad femenina. Aunque esta espada no aparece siempre en clave de pregunta, esconde la afirmación o se manifiesta como mero acompañamiento en tacones. Desde Una habitación propia de Woolf a un micrófono y pluma, hay que ser pesadas con las voces. “No sería la misma persona si nunca hubiese visto a Gilda (Radner) o Madeleine (Kahn)”, finaliza Miren sobre su experiencia.

Humor que es rebelión

Esta primavera, jubilada y con tiempo extra en la vida, termino la nueva serie de la guionista y directora Amy Sherman Palladino (Las chicas Gilmore), La maravillosa Señora Maisel. Diálogos rápidos para seguir a esta metralleta ficticia del stand-up de los años 50. Me devuelve a mi abuela, una revolucionaria centenaria que pasaba monólogos de contrabando. Entre ellos, los de la pionera en este quehacer de espetar en vivo monólogos y chistes, Jackie Moms Mabley. Moms se distinguía con las historias crudas en el subsuelo de su humor. Lo normal es no aprender su nombre desde la cultura popular.

Parte del tablón de anuncios cojo viene por clavar el nombre femenino al masculino. Es el caso de Elaine May, integrante de Nichols and May. Desde este dúo presenta su capacidad de improvisación, y ya la dejan con él hasta que llega Hitler. Como directora con carácter, cuando notan que la apariencia de buena chica es solo eso, Walter Matthau  la bautiza como Mrs. Hitler. Sucede lo mismo con Phyllis Diller y Bob Hope. Diller, a los 37 años, nos hace el favor de iniciar carrera y llenar con extravagancia y locura sus monólogos. La mejor alusión es el título de sus memorias: Como una lámpara en un burdel. Mi vida en la Comedia.

O qué falta de chinchetas hace que se impongan las búsquedas de Joan Rivers sobre sus operaciones. O que se reduzca a Lucille Ball a “esa ama de casa graciosa de I love Lucy”. Ball, primera mujer en dirigir un gran estudio de producción o sentar las bases de la sindicación televisiva.

Fueron ellas el incendio que siguió mi viaje a viajé a Estados Unidos. Quería convertirme en la reina americana de la comedia como Carol Brunnette. Claro, que a partir de los 90 solo dispensaban títulos de novia. Ahora me sobra rebosar entradas con Mary Tayler Moore, Betty White, Beatrice Arthur. Rita Rudner, Lily tomlin, Tig Notaro o Jane Curtin, que recientemente señalaba el sexismo en SNL.  O de las que se vienen a partir la pana. Mi nieta se volverá loca cuando llegue a las españolas.

 

Redactado por Laura Serrano.