ArtículosEntrevistas

ENTREVISTA: LOS POETAS SOLFAMIDAS

By 3 abril, 2019 abril 6th, 2019 One Comment
LOS SOLFAMIDAS

LOS POETAS SOLFAMIDAS

Para la primera entrevista que hago a escritores y poetas, no podía hacer menos que arriesgarme con un grupo que ha creado un espectáculo-recital, los Solfamidas. Para quién no lo sepa, este nombre viene de la quinta temporada de Los Simpsons, cuando Homer, Apu, Skinner y Barney deciden constituirse como cuarteto musical. En este caso, el cuarteto murciano está compuesto por: Ícaro Carrillo (1984), autor de Musas, blasfemias y trincheras (Ed. Zerkalo, 2017), Daniel Buendía (1989), autor de Defectos Prácticos (Ed. En Huída, 2017), Pedro Teruel (1989), autor de Se me hace tarde (Ed. Autografía, 2017) y Jorge Andreu (1992).

Bueno, la primera pregunta es más que obligada: ¿cómo surgen los Solfamidas?

Daniel: Podríamos decir que Los Solfamidas surgen de la necesidad, pero no es así. Pedro y yo ya veníamos haciendo recitales por los bares, Ícaro también, por su cuenta, y Jorge, que empezó como un torbellino, era la cuarta pata de una mesa que estaba a punto de montarse. Tras alguna colaboración en recitales personales vimos que había química y disfrute. Lo vimos nosotros y lo vio el público. Entonces lo vimos claro: La unión. El colectivo. Ahí nos hicimos fuertes; cuando recitemos en una terraza, nos retiraremos.

Quizás las generaciones más jóvenes no hayan visto el episodio donde se constituye el cuarteto, así que para ellos sería importante saber: ¿por qué habéis escogido esta referencia popular?

Jorge: Cuando decidimos juntarnos e intentar sacar un recital conjunto, lo primero que buscamos es un cuarteto conocido en el que nos sintiéramos reflejados. Pronto surgió la respuesta: Los Solfamidas, de Los Simpson. El cuarteto, además, guardaba similitudes con nosotros: Apu e Ícaro son los más morenos y decentes del grupo, Pedro y Homer están calvos, Daniel y Barney nunca se encuentran muy lejos de una cerveza y Skinner y yo nos dedicamos a la educación y tocamos la guitarra. Además, Nosotros queremos acercar la verdad a la gente, y la mayor verdad universal es la reflejada en Los Simpson.

En los carteles de vuestra propuesta se puede leer la locución latina nolens volens que significa “quieras o no”. ¿De quién partió esta idea y por qué esta locución?

Pedro: Inicialmente es el nombre que le dimos a la formación, se le ocurrió a Daniel Buendía y nos pareció una idea cojonuda. Además, va mucho con nuestro rollo: “quieras o no”; es decir, te gustemos o no, vamos a seguir dando recitales y haciendo el capullo por los distintos escenarios que nos quieran acoger. Aunque, como es sabido, ahora los millones de fanáticos que nos siguen nos conocen como los Solfamidas. Y oye, nosotros encantados.

solfamida colectivo

Hace muy poco presentasteis vuestro proyecto en El otro, un bar de Murcia que acoge la llamativa agenda cultural que está creando ENECE Eventos, ¿cómo fue esta primera experiencia? ¿Cómo se planteó la estructura de vuestra puesta en escena? ¿Usáis otros medios de apoyo como músicos?

Ícaro: Cerramos nuestro primer recital en El Otro sin ser conscientes de que el mismo día y a la misma hora se jugaba un Madrid – Barcelona; así que -antes de llegar- considerábamos un triunfo que el número de espectadores igualase al número de personas encima del escenario. Finalmente fue una maravilla comprobar que el local presentó un aforo más que respetable. Desde aquí nuestro abrazo más sincero a todas las personas que nos acompañaron aquella noche.

Planeamos el recital estructurándolo en bloques de tres poemas cada uno con la finalidad de conseguir cierta fluidez y para terminar cerramos con un poema escrito a ocho manos y dedicado a unos señores que nos hacen mucha gracia.

En principio la idea es que siempre nos acompañe alguna cantautora. En el primer recital fue Andrea Pérez y prometemos reincidir porque somos muy fans de gente como Eli Poveda, She Robin, Carmesí…

D: Planeamos, dice.

P: Como dato curioso, los gerentes del local nos hicieron saber que consumimos más cerveza que los asistentes -y eso que nos superaban en número, lo juro.

Estos días he pasado mi ojo indiscreto por algunas de vuestras redes sociales, haciendo las veces de compañera poeta curiosa y de reportera cotilla, en ellos, he encontrado vídeos y muestras de textos interesantes como el cadáver poema a 8 manos. ¿Trabajáis para cada recital juntos o por separado? ¿Con tres palabras podríais describir vuestra estética en común?

Í: Tenemos un chat de WhatsApp bautizado como Peña Bética Finidi en el que hablamos de todo, nos reímos mucho y, también, planificamos todo lo referente al mundo Solfamida.

El nexo de unión de nuestros trabajos poéticos es la búsqueda de algo más en nuestros versos. Me explico: está muy bien eso de contar en los poemas que las rosas son rojas, que la primavera es muy bonita y que queremos mucho a nuestras novias… pero creemos en una poesía comprometida a nivel social. Con la que está cayendo consideramos este compromiso especialmente importante y necesario hoy en día. Parece que me he utilizado más de tres palabras para responder (risa).

J: Lo de las novias lo dice Ícaro porque es el único que tiene una. Yo creo que lo que mola de nosotros es que cada uno de nosotros tenemos un estilo diferente a los otros tres, pero que complementa bien.

Ahora que ya he lanzado la primera pregunta complicada, os propongo que os presentéis individualmente de manera breve para que os conozcamos mejor.

J: Tengo 26 años, soy maestro de inglés y músico. No soy el guapo del grupo, pero tampoco el tonto.
P: Tengo 30 años y me dedico al marketing. Mi sueño es conocer a la Yoko Ono de la formación.
Í: Tengo 34 tacos. Intento sobrevivir con un título universitario inservible bajo el brazo y, cualquier día, amocharé tras una noche de farra con los solfamidas (esos cabrones son esponjas).
D: Tengo 29 años. Empecé en esto por la fama y las drogas y sigo por los amigos.
Trabajo en una fábrica.

Tras vuestro estreno en una librería como Colette LeTRAS y TRAgos, regentada por unos excelentes libreros como tuve hace poco el gusto de comprobar, ¿tenéis en mente confeccionar una plaquette o fanzine conjunto? ¿vais a llevar a los Solfamidas a otros rincones de la Región y alrededores?

J: Colette es uno de esos sitios que mantienen un ambiente íntimo y especial y estamos encantados de recitar allí, pero la verdad es que ahora mismo estamos trabajando en nuestros respectivos poemarios. Respecto a las ciudades para llevar después de verano Nolens Volens a donde podamos. Albacete, Alicante, Valencia, Cartagena y Granada, entre otras, están en nuestro punto de mira. Nuestra meta es que la librería Lello de Oporto nos pague un Bla Bla Car para recitar allí y nos invite a una cata de vinos.

Para finalizar, ¿cómo veis el futuro de la poesía y de la literatura en Murcia? ¿Creéis que hay voces prometedoras? ¿Cuáles son vuestros referentes locales?

P: La poesía y la literatura regional están más vivas que nunca. Hay días en los que hay tantos eventos solapados que nos gustaría tener el don de la ubicuidad. Te puedes encontrar en el mismo día con un recital en Libros Traperos, una presentación en Colette LeTRAs y TRAgos y un concierto/recital benéfico en Ítaca (si, además es lunes, añadimos los magníficos Lunes Literarios en el Sur. Pa’ qué quieres más). Por otro lado, el trabajo de los editores murcianos -un monumento a esa gente- da un valor añadido a los autores de esta región. En nuestros recitales veneramos la figura del editor murciano como una especie de héroe que viene de Krypton a salvarnos a todos.

Hay voces prometedoras y voces que ya son una realidad. A nosotros nos gusta mucho gente como Saúl Lozano, Manuel Pujante o María Marín (la lista podría ser más extensa pero no somos mucho de dar la turra).

Y en cuanto a referentes locales: José Daniel Espejo, Katy Parra, Cristina Morano, Sánchez Rosillo, Héctor Castilla, Luis Sánchez Martín, Ignacio Martín Lerma, y el murciano-cordobés adoptado (o raptado) y nuestro quinto Solfamida Álvaro Bellido (creo que esto cuenta como exclusiva).

 

Redactado por Anabel Úbeda (1994), filóloga, escritora y autora del poemario Visiones del refugio azul (Boria Ediciones, 2019), coordinadora del Colectivo Cultural Bálamo del Arte.

One Comment