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AMALGAMA #28 : ESTO ES RUIDO

C. Tangana - El rey soy yo

Arco 2014 – Una vez fuí a ARCO y me gustó

Tenía que decirlo. Es una espina clavada. ¿Qué fué lo que causó tal choque emocional? No lo sé. Aún era un joven, recién salido de la universidad y cansado de lo clásico: 50 euros, “pura irreverencia” de calidad. Mi compañera de visita salió despavorida a la media hora. Yo resistí. Cinco horas en las que al final, me acabé llevando a casa un ejemplar de “Nude Men: From 1800 to the present day”. Fue lo mejor. De las demás obras, no recuerdo nada. Trato de hacer memoria. El tronco de un árbol gigante tirado por el suelo. No recuerdo nada.

ARCO

Con perspectiva, no se trata de que ARCO sea una mierda. El conflicto reside en el nivel de establecimiento y comodidad de artistas y galerías residentes. Nos referimos a esta feria como un enclave para el arte contemporáneo, lo mejor de lo mejor en la actualidad. Sin embargo, en la realidad es un acomodamiento de personas con plazas aseguradas. Una apuesta tranquila. No importa tu obra sino tu nombre. Lo demás, juan palomo. Véase aquí que la selección no siempre asegura un buen resultado.

Es entonces cuando se cae en obras cuyos discursos se sustentan frágilmente.  No lo tienen, o cualquier cosa que se te pueda ocurrir. Pero ojo, ARCO puede ser bueno. Muy bueno en su objetivo oculto de vernos desnudos en nuestra redundancia.

ARCO 2019 – El rey no me dice nada

Desde pequeño siempre he querido ver la quema de fallas en Valencia. Tengo 26 para 27 años. Todavía sigue mi sueño sin cumplir. ¿Alguien quiere ayudarme?  ‘Ninot’ de Santiago Sierra y Eugenio Merino. Una reproducción de cuatro metros y medio del rey Felipe VI, en cera. 200.000 euros; y quien lo compre debe comprometerse a quemarlo. Quedando simplemente la calavera, creada de un material resistente al fuego. Mira tu que detalle al comprador. Un ejemplo de acomodamiento.

La Polémica resulta cómoda. Fácil. Tiene unos temas de reserva. Véase: el poder en todas sus vertientes. Es quebradiza. Un poco anticuada. Hay que renovar su significado de acuerdo a preocupaciones reales. Actuales. Y la monarquía, ya no es una preocupación. Por lo tanto, la obra queda desarticulada. Mucho ruido y poca fuerza. Ni el rey se dignó a mirar el stand de la galería que apostaba por dicha obra. ¿Lo evitaba? En ese caso, el rey soy yo. Todo lo contrario a los medios, que acudieron al circo. Artistas contentos. Galeristas contentos. Objetivo cumplido. Nadie lo había desvelado. El ruido era la finalidad. Ni si quiera la venta que se mantiene en incógnita.

Pd: una verdadera fantasía. Sería que el rey mismo comprara la figura y la quemara.

 

Redactado por Alejandro Paraíso