AmalgamaArtículosofftopic

AMALGAMA #23: WILLIAM EGGLESTON

By 5 febrero, 2019 No Comments

NOTAS ESCRITAS  EN SOLEDAD

 

William Eggleston

 

Dos jóvenes en el interior de un coche rojo. La chica bebe de un vaso de McDonald’s y un chico come en el asiento del conductor. A la chica no se le ven los ojos y al chico apenas tampoco.

Un hombre desnudo envuelto en luz roja se toca la cabeza, pensativo. Las paredes de la habitación donde se encuentra aparecen llenas de grafitis y apenas hay objetos.

 

 

Restaurantes, moteles, coches.

Eggleston, nacido en Memphis, es uno de los pocos artistas que demuestra que hay un valor humano en lo mundano, una conexión emocional. Su mirada es capaz de combinar forma y color de una manera sencilla y brillante, así como Brian Eno lo logra en la música o Raymond Carver en la literatura.

 

 

Eggleston, además, tuvo tiempo de revolucionar la fotografía en los 70, momento en el que el color solo se utilizaba en la publicidad y por los fotógrafos amateurs. El color, de pronto, adquirió una nueva dimensión, y esa idea de que el blanco y negro representaba la realidad de una manera mucho más realista fue destruido a través de su fe en el color y en el “ahora”. Sin embargo, reducir el valor de la obra de Eggleston a su revolución a favor del color sería absurdo. Y es que su complejidad radica en que esa sencillez es, en realidad, tan solo una apariencia. En sus instantáneas, lo cotidiano y lo banal se elevan inmersos en el misterio. Algunos pueden pensar que detrás de sus imágenes no hay nada. Un hacha, unos zapatos viejos bajo la cama, un congelador lleno de comida.

¡NO HAY NADA PEOR QUE LA BANALIDAD!

 

Redactado por Adrián Alcolea