Sin tela de juicio, pero con tela de arte

No siempre hay que viajar lejos para descubrir nueva belleza. Eso es lo que pasa con la fotografía de Alejandro Paraíso. Su trabajo se concentra en lo que hay cerca de sí mismo, incluyendo los adentros. ¿Qué hay más cerca que las entrañas? Un imaginario vivo que nace de las propias contradicciones de la percepción, de lo que siente y de lo que desea. Una pulsión que se distrae entre lo luminoso y las sombras. Que juega con la fantasía y no teme cortarla y hacerla sangrar cuando se precise. Que observa el mundo de lo tangible y lo toca. Un mundo frío de ángulos rectos y superficies planas y texturas rotas que convive con el deseo del color. Un terreno donde el artista vuelve a la infancia y comparte la visión de la niñez: isla donde los jardines de flores prosperan sin depredadores.

Pero, ¿qué dice la gente acerca de él?

“Atisbos de incorruptibilidad, intimismo e introspección desafilados, descarnados; exilio onírico. Fotografías que refleja todo un diario de misterios y reflexiones insondables” – Ekaterina Gosteva

“La obra es en sí misma Alejandro, porque consigue hacer lo que pocos; plasmar todo un compendio de sentimientos y sensaciones en una sola imagen. Es la sensibilidad, el miedo, lo raro, lo pasional y toda una serie de características fusionadas con lo cotidiano. Todo esto son sus fotos, todo esto es él”. – Marina Rodríguez Serrano

 

“El trabajo de Alejandro es sin duda un catalizador, no podría sobrevivir sin hacer fotos. Me fascina la dualidad artista/persona, y es que en su caso, su producción se genera de manera casi mecánica, a pesar de que en su vida diaria, Alejandro sea una persona que se realice muchas preguntas. Mirar sus fotos es una sensación casi inmersiva”. – Mandarina Tango

“Alejandro es una de esas personas que te cambia la vida al conocerla. Su mirada sobre las cosas y su perspectiva te hace crecer como persona y artista. Siempre tiene su peculiar forma de percibir el mundo y plasmarlo a través de su visión con una sensibilidad especial. Da gusto encontrar a alguien que no se rige por modas o por tiempos, alguien tan personal.”.Cristian Parreño Sánchez

Una  amalgama de talentos: fotógrafo, performer, gestor cultural, teórico de la vida y del arte, explorador del espacio y sus intimidades etcétera ad infinitum. El hacer artístico de Alejandro es un oxímoron Whitmaniano cuanto menos.Se contradice porque contiene multitudes.Juega con los tiempos con un imaginario excepcional. Reconoce la belleza del pasado y le proporciona un halo de frescura, mientras mantiene la mirada intuitiva a lo que está por venir con humor y mucho Glamour.

Representa el futuro de aquella generación de los nacidos en los noventa defenestrada como la No Future y una vez más provoca un oxímoron: El futuro ya está aquí.” –Alba Zuriñe

“Antes de Encuentros ya era fan de Alejandro y su mirada. Es capaz de transformar en arte todo lo que le rodea y hacer que me enamore de cada rostro que fotografía. Me fascina verle trastear con la cámara porque siempre me pregunto qué saldrá de ahí. Y el resultado nunca defrauda. Ojalá vivir en sus fotos” – Belén Bravo

Redactado por Thomas Alburquerque