RETRATO DE UN VIEJO PRODIGIO

Por suerte, aquella sentencia de “lo viejo muere y lo nuevo no puede nacer” no se aplica a Austin Slack. El joven, de madre murciana y padre inglés, se nutre del clásico rock and roll con tintes de blues, ofreciendo un mundo paralelo de estos. Como si sus influencias contemporáneas (Muse, Steve Wilson y John Mayer) confluyeran con los sonidos del siglo pasado.

Con apenas 18 años, se encuentra en la curiosa etapa creativa propia de la obsoleta adolescencia y la recién adquirida juventud. Es, ante todo, un guitarrista con más de 1 000 conciertos a sus espaldas, cuya presteza con la guitarra ha sido requerida por nombres como Ian Parker, Neuman, Love of Lesbian o Maná.

‘El niño magnético’ ha sorteado la maldición de los niños prodigio, y lanzado este año dos breves EP, ‘Act 1 y 2’. El título explícito referencia su primer paso para dejar oír su voz y darse a conocer como músico. En ellos, se aleja del tipo de sonido que le ha situado como guitarrista; olvida las etiquetas para disfrutar, experimentar y jugar con los estilos que le apetecen.

En la intimidad de El Soldadito de Plomo (Cartagena), el 9 de noviembre a las 21:30, podréis conectar con la particular forma de moverse por el escenario y fluir entre las cuerdas de Austin Slack. Esa noche, os acompañará también el folk desenfadado de Tom Edwards.

 

Redactado por Laura Serrano.