SI ME DICES ESO, CLARO

Bicheando en Tuiter, me topaba hace no mucho con un artículo cuyo título era Cinco poemas de Camino Román. Con un solo click descubrí dos cosas: que “Camino” es un nombre –muy bonito, encima-, y que la mujer a la que refiere éste en concreto escribe poemas como a mí me gustaría escribirlos: fotografiando, con palabras, lo conmovedor que alberga, en ocasiones, lo cotidiano.

Así las cosas, si hace unos días reivindicaba en un post de Facebook mi querencia por aprender a mayusculizar la cotidianidad, proponiendo la frase “hueles mejor que las tostadas” como candidata a Piropo Definitivo, hoy propongo “Si me dices eso sí” como firme candidato a Poema Que Me Habría Encantado Escribir.

 

 

SI ME DICES ESO, SÍ

Si me preguntas la razón por la que hago eso

Si me miras así como si fuese un fenómeno extraño

Si me hablas como hablas a una planta a la que haces fotos

Si me ves como un Jersey de Zara que parece original

Si crees que soy un color con orejas

Un color rosa por ejemplo con orejas de nutria limpia

Si fuese una ensaimada que viene de Mallorca y me tocases con las manos de otro

Si yo sólo hice esto para ligar contigo y ahora me odio

Si no hay un poema en el que no estés tú comiendo un pincho de tortilla

En ese Rimbaud tan famoso de un infierno y tú masticando el amarillo

Si te gusta poco hecha la tortilla o muy hecha yo no lo sé

Si he comido un poco más hoy para estar más cerca de ti

Si ya he aprendido a escribir poemas de amor de mentira y lo escribo de mentira eso también

Si siempre está detrás el cambiador de bebés

Si te cuento que he visto un perro disfrazado de perro y me miras raro

Yo te digo que es verdad que los perros se disfrazan de perros que esas cosas pasan

Te digo que no hay galletas si no se ponen varias juntas y del mismo tamaño de una forma similar

Me dices que galletas son siempre galletas vayan en bandada o no

Si yo no te quiero rebatir nada y no te das cuenta

Si miramos el cielo a la vez por ejemplo estamos juntos como las galletas

Si yo veo franjas naranjas en el cielo tú dices que son patatas fritas gigantes y yo no te lo discuto

Y luego resulta que los árboles que dibujan la forma del cielo desde tu jardín forman parte del cielo de otros

Si yo sé que no soy Mariano Blatt que no voy a tocar el pelo de Ben Lerner que tú eres sólo letras

Y hay un chico estudiando chino a mi lado y tú nunca lo vas a saber

Si ves esto no me lo vas a decir porque eres una lámpara apagada en una esquina a la que no llega ni el cepillo ni las manos de nadie

Si vas siempre con las luces de freno puestas nunca te vas a caer ni me vas a hacer una foto junto a un árbol

Si un día de enero vemos juntos un cuadro de Berthe Morisot que no te extrañe

Si un día de enero me escribes un mensaje y me dices “Me vuelves loco pero bien” con un corazón rojo pequeño al lado, que no te extrañe

Si llego a casa con la noche caída y tú en casa con la noche caída pensando en mí

Y falta nada para la cena ya y nunca serás como tus padres ni como nadie

Si me limpio los labios con una bayeta de cocina está mal me dices que está mal como en una película

Pero tengo fe en mí puedo abrir un libro en un rato tocarte las manos

Si te toco las manos hoy es que ya estoy muerta

Si al final nos vamos a la cama a la vez y acariciamos el libro de la mesita y luego nos ilumina la pantalla del móvil la cara como si nos fuesen a operar la mirada

Si nos quitan los ojos sólo podremos mirar dentro de nosotros

Y al final no nos veremos pero nuestra nuca descansará sobre una caja del mismo tamaño

Tapados como las galletas

Redactado por Carmen Caballero