Cuando el otro día descubrí que me tocaba estrenar el nuevo calendario de Amalgama, eché sapos y culebras por la boca (ya sabéis, las entregas, los currículos absurdos…) Sin embargo, de repente me di cuenta de que era el momento perfecto para hablaros de unas personas que se encuentran ahora mismo en la otra punta de España. Decimos que son 1000km, pero en realidad son 842, que nos encanta el drama.

Laura, Alberto, Lucas, Marta, Ana, Cuco, Bruno y Jesús. Y unos cuantos más que han pasado por allí a los que no conozco pero todos conectaditos… Señores, España es un pueblo. Yo a Espacio Matrioska lo descubrí de la manera más absurda posible, supongo que como todo lo bueno que llega a mi vida. Compré unos asuntos para los que no me quedaba dinero después de que un cajero se tragase mis tarjetas en un barrio en el que no debía estar en una ciudad que no era la mía. «Espacio Matrioska, ¿te suena ?», «mmm, sí (menuda mentira, loco)», «pilla una tarjeta».

Personas culpables de este post.

Estas personas, con base de operaciones en la Facultad de Bellas Artes de la Complutense, decidieron años atrás, que lo de pasar tres horas en el metro y ocho en un curro que apenas da para pagar una habitación de seis metros cuadrados en una de las ciudades más caras de España, no era para ellos. Y así fue como llegaron a Ourense, a Os Blancos para ser precisos. Miren, a mí todavía no me ha quedado claro cuántos buses, amovens y autostops son necesarios para llegar hasta el cuartel de los Matrioska, pero si hay algo que sé, es que unos jóvenes que deciden emprender y crear lazos en el rural a través de la gestión artística y cultural de manera creativa, se merecen todos mis respetos.

Ana realizando un mural en Blancos.

Y es que desde que hace unos años llegaron a esa pequeña aldea al lado de Xinzo de Limia, han desarrollado un gran número de proyectos en los que el entorno ha jugado un papel importantísimo. Desde el Festival de pintura mural en 2015 que desembocaría en el proyecto Muros Blancos en el que cada artista convivió con un habitante del pueblo para el que posteriormente realizó un mural, hasta el Ven Nútrete e Voa en el que trabajan mano a mano con los más pequeños, sus residencias artísticas o su Aldea en Blanco, un campamento para los más peques.

Ven Nútrete e Voa.

Claro, que sin menospreciar a los eventos anteriormente mencionados, no tenemos más remedio que hablaros por narices del Festival Reina Loba. Y es que coleguitas, esperamos que no hayáis hecho planes para el 9, 10 y 11 de agosto, porque sentimos deciros que no os quedará otra que aprenderos la manera de llegar a Blancos. En un entorno mágico como es el rural gallego, podréis disfrutar de música, arte y ecología. Más de 15 bandas entre las que podréis ver a Pedro Pastor, Habelas Hainas, Alpargata, Papawanda, La Otra… Pero como está claro que el Reina Loba no es un festival al caso, podréis también disfrutar aprendiendo en sus talleres acerca de feminismo, cosmética natural, autoedición… ¿Quién no quiere ir a un puto festival en el que existe el camping Trueno para los de la jarana y el Brisa para los que llevan ya fatal la resaca ?

Total, que estas personas que no solo me inspiran, sino que me alientan a seguir trabajando duro porque hacen que nos sepamos menos solos, no nos dan pa un post, así que lo mejor va a ser que lo veais vosotros, y para ello, ¿qué mejor que dejaros el link de su crowdfunding para la cuarta edición del Reina Loba en la bio? Ayuden a que este festival hermoso y gratuito siga adelante, y háganlo formando parte de él, para que algún día, caminemos en la misma dirección y cosas tan hermosas dejen de ser la excepción.