DESTRUIR ES UN PLACER

Hace un par de meses, estaba inspeccionando la colección de vinilos de un proyecto de colega, y éste me interrumpía para enseñarme, ciertamente orgulloso y entusiasmado, una copia de un single de Familia Real: el más caro e inencontrable de la historia del punk en castellano. A mí se me quedó un poco de cara rara porque -perdón- no sabía quiénes eran esos señores, así que, con el sonroje que conlleva que te descubran algo que, intuyes, ya deberías conocer, le imploré que lo pusiese y ¡joder! Desde entonces suelo adivinarme escupiendo

¡Destruye!

¡Destruye!

¡DESTRUYE!

una media de 3,7 veces por semana.

 

 

Por si me lee algún despistado -como yo-, voy a contar algunas cosas sobre ellos: Familia Real es uno de los grupos legendarios del punk rock español, además de uno de los pioneros de tal movimiento en Canarias. Empezaron a tocar a principios de los 80, dando conciertos en pequeñas salas de Santa Cruz. Poco después se presentaron a un concurso, en el que, según cuentan las lenguas amarillas, el cantante, haciendo gala de su sidviciusismo, se cortó las venas en plena actuación: le dieron siete puntos; también ganaron un bajo y una grabación: la del dichoso single Destruye/Depresión”. Con sólo ese lanzamiento, Familia Real se disolvió lo bueno, si breve…-, pero en 2007, tras la muerte de Domi Delgado (el guitarrista), se rejuntaron para rendirle homenaje, y ahora, hace apenas cuatro años, mucho más viejos pero poco menos punkis mala hierba nunca…-, han sacado un largo (“Familia Real”) con canciones inéditas.

 

 

¡Escúchenlo y destruyan!

Redactado por Carmen Caballero