La primera vez que escuché a Ángel cantar, hace aproximadamente 5 millones de años, yo estudiaba derecho y ADE, me ponía camisas de muchos colores, tenía un novio que siempre me robaba mis calcetines favoritos y me estaba bebiendo un vino terrible sentada en un sillón ¿azul? bastante feo de una casa de alguien que creo que no conocía. Estábamos todos un poco nerviosos porque esa noche íbamos a un concierto de Maga, y Ángel, no sé si movido por un afán distractor o exhibicionista, empuñó una guitarra. Ya sabemos que los guitarricas tienen ciertas tendencias arruina-reuniones, pero el tío, lejos de marcarse un Wonderwall, se marcó un Podría ser peor: canción himno de aquella noche (pobre Diecinueve), de aquella relación y, por qué no, de aquella etapa.

 

 

Ahora yo estudio filosofía y casi siempre voy de negro y tengo el doble de calcetines aunque siga bebiendo vinos terribles; Ángel, aliado con Los trenes de larga distancia, sigue siendo igual de rojo y aunque está un poco cansado de cantar Podría ser peor, tiene un montón de canciones nuevas que hablan de curar desamores con orfidal y de ser un gilipollas y otro montón de canciones aún más nuevas que hablan de recorrer ciudades y de meterse en arenas movedizas casi sin ver que están muy chulas y VOSOTROS LAS VAIS A PODER ESCUCHAR TODAS EN DIRECTO PORQUE LAS VA A TOCAR EN EL SOLDADITO DE PLOMO (CARTAGENA) EL VIERNES 8 DE JUNIO.

¡Venid, copón!