LIEKE SE TIRA AL MONTE, Y NO LA BUSQUÉIS

Mandarina Tango escribió una canción que se llamaba Yo soy la mejor bailando en Nueva York cuando tenía seis años. Está grabado en VHS pero no quiere enseñárnoslo. Lo tenía super claro. Que se iba. Y es que choca bastante que alguien que combina lentejuelas con botas tejanas en Murcia llegue un día y te espete que su sueño es mudarse al campo, dibujar plantas y cosechar tomates que ella no se va a comer por permacultura.

Creemos que parte de la culpa la tiene una de sus ilustradoras preferidas, Lieke Van Der Vost; la personita que se encuentra al otro lado de Liekeland. Liekeland creció en Kaatsheuvel, una pequeña ciudad de los Países Bajos. Sin embargo, cada verano cnducía durante trece horas para pasar las vacaciones acampando con sus padres en la Provenza, cosa que transformaría totalmente su concepción de los espacios que habitamos y de nuestras relación con ellos.

Esta podría ser Lieke con su gato, pero también podrían ser Mandarina y Tena muy sucia.

La inocencia visual que caracteriza su estilo contrasta con la llamada que realiza Lieke hacia un estilo de vida cada vez más sostenible mediante su producción artística. Temas como el trato hacia los animales, la conservación del medio natural o la defensa de la autogestión son los más abordados en sus ilustraciones, y es que los principales generadores de inspiración para esta sueca pasan por su huerto, su cocina, su gato y la naturaleza que rodea a su pequeña casita con huerto incorporado.

 

Mandarina regando sus plantas.

Y es que después de todo, tras observar el trabajo de Lieke, comprendemos que quizá lo más revolucionario sea volver a lo tradicional y quizá por eso ahora nos pasamos el día mirando fincas. Podéis conocer más acerca de la autora en su web https://liekeland.nl, su facebook Liekeland, o su instagram @liekeland <3