LA ITINERANCIA COMO FORMA DE VIDA

La música de Lior Shoov infunde al alma ese sentimiento de itinerancia nómada que te hace sentir rico cuando despiertas en una ciudad que no es la tuya y apenas comprendes el idioma. Llevas un euro y sopesas si te dará para el café. Tropiezas con músicos callejeros y con personas que te dejan dormir ne su sofá. Gente con la que compartes unos cacahuetes, un cigarro, una birra. Lior Shoov nos gusta porque nos recuerda a aquel momento de nuestras vidas en el que nos dormíamos en un bus en Rumanía, nos despertábamos en Bulgaria y nos volvíamos a acostar pero lo hacíamos en Hungría, y es que a pesar de haber nacido en Israel y pasar los inviernos en Tel-Aviv, esta multinstrumentista pasa la mayor parte de su tiempo viajando si no se encuentra en París.

La joven cantante cita a músicos de la talla de Beirut (¡y quién no!), Louis Armstrong o Devendra Banhart como referentes, pero destaca también la existencia de las personas que la rodean como principal fuente de inspiración. Las miradas de la gente. Las personas que escuchan. Las personas que cuentan historias. Los paseos en la noche. Su abuela. Quizá precisamente por eso la entendemos tan bien. Podríamos incluso afirmar que su música es prácticamente sensorial ya que Lior no solo se nutre de música tradicional y sentimientos, sino que combina ambos con las artes escénicas.

Tras el lanzamiento de su LP Lior Shoov compuesto por once canciones en 2017, la cantante se encuentra realizando principalmente pequeños shows en la ciudad de París y la Francia metropolitana, aunque entre sus próximos eventos cabe destacar dentro de esta itineracia nómada su viaje al otro lado del charco en Canadá previsto para junio.