Cuando pienso en Miguel Ángel Delgado, la imagen de Bob Dylan tocando en la Alhambra se introduce en mi cabeza. ¿Quién es este señor, que reúne cualidades del legendario cantautor y de una de las maravillas del mundo en la misma escena mental?

Tras la reciente publicación de su LP El Mundo en la Boca, el autor nos enseña lo que él mismo define como “el estado natural de la música”: Una voz suave y reflexiva que se desliza entre acordes y arpegios de guitarra acústica, acompañados de la siempre fiel armónica que suele lucir. Atención especial a las cuidadísimas letras, donde se fragua la ardiente combinación poética de unos Lorca y Baudelaire contemporáneos. Arreglos que beben folk y rock del otro lado del Atlántico salpican el sonido general del álbum, si bien la canción de título homónimo al álbum, “El  mundo en la boca” nos devuelve a este pedazo de tierra que habitamos con referencias que nos recuerdan sin miedo a Carlos Goñi.

15.JPG
Fotografía: Alejandro García Menchón

Como tantos músicos, Miguel Ángel ejerce una segunda carrera no menos admirable: Pedriatría. En Pequeñas criaturas podemos sentir cómo la canción se ha gestado a base de las experiencias en su consulta de Cehegín. Esta otra de sus caras canta en anteriores trabajos como Leucemia y Ángeles, que adquieren un tinte mucho más triste sin necesidad de explicar lo que ya los títulos se prevé. ¡Quién diría, fuera de la medicina, que ésta da lugar a tanta creatividad!

Hasta ahora, la presencia del músico únicamente era acompañada por el público. Sin embargo, tras su último concierto se suman al carro nuevos integrantes: Un bajo, una guitarra eléctrica y una batería. Por supuesto, los artilugios musicales no se tocan solos: Alberto Navarro, Adrián Navarro y José Pascual Pacheco dan vida a los instrumentos mencionados respectivamente. ¿Qué experiencia nos depara un Miguel Ángel abrigado por nuevos compañeros? En sus palabras “un sonido más rock, que se atreve a jugar con la psicodelia en momentos puntuales”. Enrique Bunbury hace acto de presencia, agarra el micrófono e interpreta las composiciones de Miguel.

De lo que no hay duda es que este nuevo lanzamiento un bagaje musical excelso, de profunda sensibilidad que merece una atenta escucha. Desde que lo conocí en su primer paso por Encuentros Sonoros, el multifacético Miguel Ángel, sonriente en una conversación cara a cara y melancólico a la guitarra, ha demostrado merecer un espacio en los ajetreados y locos días que a todos nos ocupan. Ahora, si me disculpan, volveré a reproducir Refugio.

Redactado por: Thomas Alburquerque

 

Un pensamiento para “MIGUEL ÁNGEL DELGADO – VADEMÉCUM”

Deja un comentario