Desde dentro, todo se v(iv)e de forma distinta. Y la sensación de “orgullicidad” que proporciona sentirse partícipe, en la medida de lo posible, de la evolución de una banda, es de las pocas cosas que motivan a quien escribe a aprender a nadar en las (turbias) aguas del periodismo musical con el único fin de dar luz (y electricidad) a proyectos tan merecedores de ello como el que tengo la suerte de presentar.

Mi primer contacto con Clot se remonta a marzo de 2016. Describía para El Quinto Beatle la primera escena en la que presencié la fuerza de Gala y los suyos tal que así: “Cuando, después de haber contemplado fenómenos poco comunes tales como Crudo Pimento, piensas que en Murcia ya nada puede sorprenderte, llegas una noche a la sala Musik y allí están Clot, rodeados por un aura de originalidad/extravagancia que te pone la cabeza a 283.461.907 pensamientos por minuto, al ritmo de: ‘¿¿¿Quién-coño-son-estos-tíos-por-qué-no-los-he-visto-antes-yo-quiero-conocer-al-cantante???’. La fusión que hace el grupo, en el que hay una guitarra (Álex), un bajo (Pablo), un saxo (Darío), un teclado (Rafa) y una batería (Ángel), me tiene boquiabierta, y cada frase que pronuncia el frontman (Gala) se me clava, desde “debes aprender que la noche nos convierte en locos” hasta “Doctor Hibbert te quiere operar”, una de esas estrofas que tras escucharlas por primera vez están persiguiéndote durante días”. Desde entonces, múltiples escuchas a “Mil Ojos” (9 temas autoproducidos y grabados en los estudios de Pepe Moreno) y una súper entrevista (finalmente, conocí al cantante) no han hecho más que confirmar lo que en aquel momento pensé: Clot son un suceso extraño.

clot

Respecto al trabajo del sexteto, la pasión hace de nexo de unión en un disco saturado de aires reivindicativos (El Forastero y su “política del miedo”) y letras íntimas que emanan sexo (La Doble Cara y sus “besos sobre huesos”) y melancolía (Muérdago y sus “cometas que no vuelan ni con viento a favor”). Ahora, el punto fuerte de nuestros segundos protagonistas de Encuentros Sonoros es su directo: el show que ofrecen mezclando rock, swing y jazz con un toque burlesque es, sin duda, un espectáculo digno de ver: a Clot sólo hay que dejarlos que suenen, que bailen.

Llevan poco más de 2 años haciéndolo, y no han dejado de cumplir metas ni de marcarse nuevos (y cada vez más potentes) propósitos: lo de Gala y los suyos se resume en ganas infinitas y un calor humano que los apoya e impulsa sin cesar: gracias al apoyo de sus más que fieles seguidores consiguieron tocar en el Iboga Summer Festival, pero su corta trayectoria conoce otros picos: hace unos meses ganaron el concurso de bandas de la sala Revólver y la labia de su frontman les ha llevado a telonear a bandas de la talla de La Raíz, Canteca de Macao o Bosco.

A cada paso que dan, mi curiosidad por Clot aumenta exponencialmente. Me la juego a que, de conocerlos en Encuentros Sonoros, vosotros tampoco querréis perderos ni uno de sus movimientos.

Redactado por: Carmen Caballero

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